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Züri Zahni
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¿Cómo se produce la caries?

Causas y prevención eficaz

Por el Dr. Adrian Cano, especialista en odontología general y propietario de la clínica dental Züri Zahni

La caries es la enfermedad infecciosa más frecuente del mundo. Pero ¿cómo se produce exactamente y qué se puede hacer al respecto? En este artículo descubrirás cómo se forma la caries, qué influencia tiene la alimentación y qué medidas ayudan a mantener tus dientes sanos a largo plazo.

¿Cómo se produce la caries?

Para que aparezca la caries deben coincidir cuatro factores:

  1. Un huésped: la persona, es decir, su cavidad bucal.
  2. Bacterias: que se instalan en la placa y en los restos de comida.
  3. Azúcar: como fuente de alimento para las bacterias.
  4. Tiempo: cuanto más tiempo permanece el azúcar en la boca, mayor es el riesgo.

Las bacterias de la boca metabolizan el azúcar y producen ácidos que atacan el esmalte y la dentina. En el proceso se liberan calcio y fosfato, algo que se denomina desmineralización.

La diferencia entre lesión inicial y caries avanzada

  • Lesión inicial: en esta fase temprana ya se han perdido minerales del esmalte, pero la superficie sigue intacta. Todavía no es una cavidad y puede remineralizarse con flúor y una mejor higiene bucal, de modo que no siga avanzando. Suele apreciarse como una mancha blanquecina o de aspecto calcáreo mate en la superficie del diente.
  • Lesión avanzada: en cuanto la estructura del diente se debilita hasta que la superficie se hunde, se forma una cavidad. La estructura cristalina queda destruida y la remineralización ya no es posible. Las bacterias se alojan en la cavidad y no pueden eliminarse con el cepillado normal. Si la lesión sigue avanzando, la superficie oclusal pierde estabilidad y se rompe: aparece un agujero visible con una coloración oscura o marrón.

Por qué la caries no tratada es un problema

Si la caries no se trata, avanza rápidamente por la dentina, que es más blanda que el esmalte y contiene numerosos túbulos dentinarios: pequeños canales con terminaciones nerviosas. Esos túbulos funcionan como «autopistas» para las bacterias en dirección al nervio del diente (la pulpa).

Eso explica por qué duelen los dientes cariados: cuando las bacterias llegan al nervio se produce una inflamación de la pulpa y una invasión bacteriana, y a menudo solo queda la endodoncia o la extracción del diente.

La influencia de la alimentación en la formación de caries

Lo decisivo para la formación de caries no es solo la cantidad total de azúcar consumida, sino sobre todo la frecuencia con la que se toma azúcar a lo largo del día. Cada vez que se consume azúcar comienza la producción de ácido que ataca el esmalte. Además, un consumo elevado de azúcar puede dañar todo el organismo y tiene cierto potencial adictivo, por lo que conviene reducirlo al mínimo.

El consumo constante de azúcar actúa sobre la caries como un fuego que nunca se apaga: quien toma azúcar una y otra vez mantiene la producción de ácido siempre activa. Si se prescinde del azúcar, el pH puede recuperarse. La pasta dentífrica con flúor actúa como un extintor, ya que refuerza el esmalte y favorece la remineralización.

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Consejos para reducir el riesgo de caries

  • Limitar el consumo de azúcar: fíjate en los azúcares ocultos de los productos procesados y elige alternativas bajas en azúcar.
  • Agua en lugar de bebidas azucaradas: el agua diluye los ácidos de la boca, y alternativas sin azúcar como los tés sin endulzar o los productos «zero» pueden ser una buena elección.
  • Cepillarse los dientes justo después de las comidas: durante mucho tiempo se recomendó esperar después de comer, pero los estudios recientes muestran que es más importante cepillarse con regularidad tras cada comida.
  • Evitar beber continuamente bebidas azucaradas: los zumos, los refrescos y el café azucarado mantienen una carga ácida permanente en la boca.

¿Cómo se puede favorecer la remineralización?

  • Buena higiene bucal y eliminación de bacterias: con un cepillado regular y la limpieza interdental con seda o cepillos interdentales se reduce la carga bacteriana y la superficie queda accesible al flúor.
  • Chicle sin azúcar con el sello del «diente feliz»: estimula la salivación, con lo que los minerales vuelven a la estructura dental.
  • Alimentos ricos en calcio como los lácteos, las verduras de hoja verde, las almendras, el sésamo, el pescado con espinas (por ejemplo, las sardinas) o las legumbres favorecen el endurecimiento del diente y la remineralización.
  • Usar productos con flúor: la pasta dentífrica con flúor o, como complemento, el gel de flúor refuerzan el esmalte y favorecen la captación de minerales.
  • Utilizar xilitol como alternativa al azúcar: el xilitol combate las bacterias de la caries penetrando en sus células y destruyéndolas. Un consumo excesivo puede provocar diarrea, así que conviene usarlo con moderación.
  • Renunciar a alimentos pegajosos y al picoteo entre comidas: se adhieren más tiempo a los dientes y ofrecen a las bacterias una base ideal.

¿Por qué el riesgo de caries es especialmente alto por la noche?

Durante el sueño el cuerpo produce menos saliva, que normalmente ayuda a limpiar y proteger los dientes. En los niños pequeños, la lactancia nocturna o el biberón con leche, batido de chocolate o fórmula es un problema añadido: el líquido permanece sobre los dientes y actúa sin obstáculos durante toda la noche.

Consejo: después del cepillado de la noche solo se debería beber agua.

Recordatorio: la buena higiene bucal es la clave de la prevención

  • Cepillarse con regularidad con pasta dentífrica con flúor es esencial.
  • ¡No olvides los espacios interdentales! Los cepillos interdentales o la seda dental son importantes para eliminar la placa escondida.
  • Las visitas periódicas al dentista ayudan a detectar los problemas a tiempo y a tratar la caries cuanto antes.

Conclusión

La caries es la enfermedad infecciosa más frecuente y se produce por bacterias acidógenas que metabolizan el azúcar y atacan el esmalte. Lo decisivo no es solo la cantidad total de azúcar, sino sobre todo la frecuencia con la que se consume. Una alimentación adecuada, una buena higiene bucal y el fomento de la remineralización son claves para mantener los dientes sanos. Comiendo de forma consciente, cepillándote con regularidad y acudiendo al dentista puedes prevenir la caries de forma eficaz y proteger tu salud dental a largo plazo.

Dr. Adrian Cano y el equipo de Züri Zahni